Pequeños cambios en tu rutina pueden ayudarte a quedarte dormido más rápido y mantenerte dormido toda la noche. Estos pueden incluir manipular la temperatura de la habitación, practicar el método de respiración 4-7-8 y evitar las pantallas antes de acostarte.

Dormir adecuadamente es vital para el bienestar físico y mental. La falta de sueño puede aumentar tu probabilidad de:

Los adultos requieren alrededor de 7 horas de sueño por cada período de 24 horas, aunque las horas recomendadas de sueño pueden cambiar con la edad.

Si tienes dificultad para dormir o mantenerte dormido toda la noche, estas estrategias pueden ayudarte.

Baja la temperatura de la habitación

Un ambiente caluroso para dormir puede afectar la termorregulación, que es la capacidad de tu cuerpo para controlar la temperatura interna. Esto puede impactar la calidad de tu sueño.

Cuando te acuestas y te preparas para dormir, tu cuerpo comienza a perder calor a través de la dilatación de los vasos sanguíneos (expansión), lo que envía una señal de inicio de sueño a tu cuerpo. Gradualmente, tu temperatura corporal central disminuye hasta que despiertas nuevamente.

Mantener una temperatura en la habitación entre 60°F y 67°F (15.6°C y 19.4°C) puede ayudar a mantener tu temperatura corporal baja y ayudarte a dormir y mantenerte dormido.

Una revisión de investigación de 2019 sugiere que bañarse en agua caliente 1 a 2 horas antes de acostarse también puede acelerar la termorregulación y ayudarte a quedarte dormido más rápido. El estudio también encontró que las personas que se bañaban en agua con temperaturas entre 104°F y 108.5°F (40.0°C y 42.5°C) durante apenas 10 minutos antes de irse a dormir reportaban una mayor calidad del sueño.

Prueba el método de respiración 4-7-8

El método 4-7-8 es una técnica de respiración cíclica que puede promover la calma y ayudarte a relajarte antes de dormir.

El Dr. Andrew Weil, un médico de medicina integrativa, lo desarrolló. La técnica se basa en ejercicios de pranayama del yoga.

Pasos para completar un ciclo 4-7-8

  • Coloca la punta de tu lengua detrás de tus dientes frontales superiores. Manténla ahí durante todo el ejercicio.
  • Lentamente exhala completamente por la boca mientras haces un sonido de “chhhhhh”. Deja que todo el aire salga.
  • Cierra la boca e inhala por la nariz a la cuenta mental de 4.
  • Mantén el aire en tus pulmones (dejando de respirar) mientras cuentas mentalmente hasta 7.
  • Exhala por la boca completamente de nuevo, haciendo un sonido de “chhhhh” mientras cuentas mentalmente hasta 8.
  • Repite este ciclo de inhalar, mantener y exhalar al menos tres veces más.

Establece un horario de sueño

Un horario de sueño consistente puede ayudarte a quedarte dormido más rápido cada noche. Tu cuerpo tiene su propio sistema regulador cercano a las 24 horas llamado ritmo circadiano. Este reloj interno le indica a tu cuerpo que se ponga alerta durante el día y relajado por la noche.

Este ritmo también tiene un papel importante en el mantenimiento de ciclos fisiológicos, como el metabolismo, la termorregulación y los ciclos de sueño-vigilia.

Despertarte y acostarte a la misma hora cada día podría ayudar a regular este reloj interno.

Una vez que tu cuerpo se ajuste a un horario determinado, será más fácil quedarte dormido y despertar alrededor de la misma hora todos los días.

La investigación también recomienda darte 30 a 45 minutos para relajarte en la noche antes de meterte en la cama. Esto puede permitir que tu cuerpo y mente se relajen y se preparen para dormir.

Experimenta tanto la luz del día como la oscuridad

La investigación publicada en 2022 indica que la exposición a la luz del día puede influir en el reloj interno de tu cuerpo que regula el sueño y la vigilia. También puede ayudar a dictar la duración, el tiempo y la calidad de tu sueño por la noche.

Cada hora adicional que pasas al aire libre puede llevarte a quedarte dormido 30 minutos antes.

La exposición a la luz natural y artificial también puede aumentar la relajación nocturna y la duración y calidad del sueño nocturno. Dicho esto, la duración es importante, ya que demasiada exposición puede impedir que te quedes dormido y obstaculizar la producción de melatonina. La melatonina es una hormona esencial para dormir que se produce en la oscuridad.

Por lo tanto, es importante encontrar un equilibrio entre el tiempo que pasas bajo luz natural durante el día y en la oscuridad. Una forma de hacer esto es exponer tu cuerpo a la luz natural o artificial más temprano en el día y usar cortinas opacas en tu hogar llegada la noche.

Practica yoga, meditación y atención plena

La investigación sugiere que el yoga puede afectar positivamente la calidad, eficiencia y duración del sueño.

El yoga involucra la práctica de patrones de respiración y movimientos corporales que podrían liberar el estrés y la tensión en tu cuerpo.

La atención plena también puede tener un impacto positivo en tus niveles de estrés, calidad del sueño y función cognitiva. Podría ayudarte a concentrarte en el presente, en lugar de preocuparte por dormirte.

Evita mirar el reloj

Despertarse en medio de la noche es algo natural, pero no poder volver a dormir puede ser frustrante.

Es común que las personas con insomnio miren su reloj cada vez que se despiertan. Esto se conoce como comportamiento de observación del reloj o monitoreo del tiempo (TMB). La ciencia sugiere que este hábito puede aumentar la estimulación cerebral y exacerbar los sentimientos ansiosos que pudiese producir el insomnio.

Eliminar o apagar el reloj en tu habitación puede ayudar a reducir la ansiedad relacionada con no poder dormir. Alternativamente, si necesitas una alarma en la habitación, puedes girar tu reloj para evitar mirarlo cuando te despiertes durante la noche.

Evita las siestas durante el día

La falta de sueño por la noche puede llevar a siestas diurnas. Aunque las siestas cortas pueden aumentar los niveles de alerta y la percepción de bienestar en algunas personas, hay investigaciones que muestran efectos mixtos de las siestas en el sueño nocturno.

Un estudio de 2016 que involucró a 236 estudiantes de secundaria sugirió que las siestas diurnas conducen a una menor duración del sueño nocturno y a una menor calidad y eficiencia de éste.

Dicho esto, una revisión de literatura de 2022 encontró que las siestas diurnas no siempre afectan negativamente el sueño nocturno de un adulto.

Para saber si las siestas están afectando tu sueño, intenta eliminarlas por completo o limitarte a una siesta de 30 minutos temprano en el día y revisar el efecto que esto tiene en tu descanso nocturno.

Presta atención a cuándo comes

Los resultados de la Encuesta de Uso del Tiempo en América sugieren que comer 1 hora antes de acostarte aumenta tus probabilidades de despertarte poco después de quedarte dormido.

Intenta espaciar tus comidas durante el día y comer por última vez al menos 2 horas o más antes de irte a dormir. Si esto no es posible para ti, considera una comida más ligera por la noche.

Escucha música relajante

La investigación sobre condiciones crónicas de salud mental, incluido el insomnio, sugiere que escuchar música relajante puede ayudar a mejorar el inicio, la calidad y la duración del sueño. También puede proporcionar comodidad y relajación antes de acostarte, lo que puede, a su vez, reducir la ansiedad en general.

Una revisión sistemática publicada en 2023 que involucró a personas hospitalizadas sugiere que escuchar 30 minutos de música relajante por la noche puede aumentar significativamente la calidad del sueño.

Si no tienes a la mano música relajante, bloquear todo el ruido externo con tapones para los oídos puede ayudarte a quedarte dormido más rápido.

Haz ejercicio temprano en el día

Es importante mantener una rutina de ejercicio de intensidad moderada y ser consciente de cuándo haces ejercicio.

Hacer ejercicio temprano en la mañana puede ayudar a establecer tu ritmo circadiano y llevar a un mejor sueño por la noche. Contrariamente, hacer ejercicio dentro de las 2 horas antes de acostarte puede disminuir la calidad del sueño, especialmente si estás en un gimnasio o campo con luces brillantes.

El ejercicio moderado e intenso, especialmente al aire libre, también puede impactar positivamente la calidad de tu sueño.

Algunas actividades que podrías hacer durante el día para mejorar tu sueño en la noche incluyen:

Ponte cómodo

Un colchón y ropa de cama cómodos pueden tener un efecto notable en el inicio, profundidad y calidad del sueño.

Un colchón de firmeza media ha demostrado impactar positivamente la calidad del sueño en personas con dolor de espalda y prevenir las interrupciones del sueño y el malestar muscular.

Tu almohada también puede impactar tu sueño teniendo un efecto sobre:

  • la curva del cuello y la columna vertebral
  • la temperatura sobre la cara y el cuerpo
  • tu comodidad

Dormir con una manta pesada también puede tener numerosos beneficios, como:

  • mejor calidad y duración del sueño
  • tener más energía para la actividad diurna
  • reducir los síntomas de ansiedad, estrés y depresión

Por último, la tela de la ropa que usas para dormir puede afectar qué tan rápido te quedas dormido. Es crucial que elijas ropa cómoda hecha de tela que te ayude a mantener una temperatura agradable durante la noche.

Apaga todos los aparatos electrónicos

Ver televisión, jugar videojuegos y usar un teléfono inteligente antes de acostarte puede hacer que sea significativamente más difícil quedarse y mantenerse dormido. Esto se debe en parte a que los dispositivos electrónicos emiten luz azul, que puede suprimir la melatonina.

Usar estos dispositivos también mantiene tu mente en un estado activo y comprometido.

Si necesitas usar tus dispositivos tarde en la noche, considera usar gafas bloqueadoras de luz azul para reducir el efecto que ésta tiene en ti.

Dicho esto, puede ser útil simplemente desconectar y guardar todos tus aparatos electrónicos al menos 1 hora antes de acostarte.

Prueba la aromaterapia

La aromaterapia involucra el uso de aceites esenciales y puede ayudar a las personas con problemas para dormir.

Una revisión sistemática de 30 estudios sugiere que la aromaterapia puede ayudar a mejorar la calidad del sueño y reducir:

  • estrés
  • dolor
  • ansiedad
  • depresión

Una variedad de diferentes aromas, como menta y lavanda, puede ayudarte a dormir mejor.

También hay una variedad de formas de usar aceites esenciales. Un difusor de aceites esenciales podría ser útil para infundir tu habitación con aromas relajantes que fomenten el sueño.

Si bien la investigación sugiere que hay beneficios para la salud, la FDA no supervisa ni regula la pureza o calidad de los aceites esenciales. Es importante hablar con un profesional de la salud antes de comenzar a usar aceites esenciales y asegurarte de investigar la calidad de los productos de una marca.

Siempre realiza una prueba de piel o parche antes de probar un nuevo aceite esencial.

Escribe antes de dormir

Algunas personas pueden tener dificultades para quedarse dormidas porque sus pensamientos siguen dando vueltas.

Escribir en un diario y enfocarse en pensamientos positivos puede ayudar a calmar la mente y ayudarte a quedarte dormido más rápido.

Un estudio encontró que escribir una lista de tareas, incluso solo por 5 minutos, fue más efectivo que escribir en un diario para ayudar a los adultos jóvenes a quedarse dormidos más rápido.

Puede ser útil reservar 15 minutos cada noche para escribir sobre cómo estuvo tu día. Puede que quieras enfocarte en los eventos positivos, tus eventos del día siguiente y cómo te sientes en ese momento. Si los eventos de mañana te mantienen alerta, intenta redactar una lista de tareas específicas.

Limita el consumo de cafeína

Aunque los efectos de la cafeína alcanzan su punto máximo dentro de los 30 minutos después de tomarla, ésta puede permanecer en tu sistema hasta 10 horas después del consumo.

En su lugar, intenta beber un té de hierbas no cafeinado antes de dormir, pues esto puede ayudar a promover el sueño y la relajación.

Ajusta tu posición para dormir

La buena calidad del sueño puede depender de tu posición corporal durante la noche.

Hay tres principales posiciones para dormir:

Tradicionalmente, se creía que las personas que duermen boca arriba (supina) tenían una mejor calidad de sueño.

Sin embargo, esta podría no ser la mejor posición para dormir ya que podría causar que tus vías respiratorias se bloqueen, causando apnea del sueño y ronquidos.

Aunque las preferencias individuales juegan un papel importante al elegir una posición para dormir, la posición lateral parece proporcionar la mejor calidad de sueño.

Lee un libro

Leer un libro físico puede tener muchos beneficios, incluyendo ayudarte a relajar antes de dormir.

Un estudio sugiere que leer un libro en papel durante la hora antes de dormir puede ayudar a aumentar la calidad, duración y eficiencia del sueño. Por el contrario, leer un libro electrónico puede impactar estos factores del sueño.

Concéntrate en tratar de mantenerte despierto

La intención paradójica (PI) es una técnica para dormir que implica mantenerse despierto intencionalmente, en lugar de forzarte a dormir. Está diseñada para reducir la ansiedad por el rendimiento y el estrés producido por querer quedarte dormido rápido.

Aunque la investigación es mixta, algunos estudios sugieren que PI puede ayudar a mejorar el inicio, la duración y la calidad del sueño.

Prueba suplementos que mejoran el sueño

Ciertos suplementos pueden ayudarte a quedarte dormido más rápido, aumentar la producción de hormonas que promueven el sueño o ayudar a calmar la actividad cerebral.

Algunos de estos suplementos incluyen:

Antes de probar cualquiera de estos suplementos, es importante hablar con un médico. Muchos de ellos pueden tener efectos secundarios o interacciones negativas con medicamentos.

¿Por qué quiero dormir, pero mi cuerpo no me deja?

Algunos factores comunes que pueden impedir quedarte dormido incluyen:

  • consumir cafeína dentro de las 6 horas antes de acostarte
  • hacer ejercicio de alta intensidad durante la tarde o la noche
  • usar dispositivos electrónicos antes de acostarte
  • comer ciertos alimentos antes de acostarte o comer justo antes de acostarte
  • tener una temperatura alta en la habitación
  • estar incómodo
  • tener ansiedad

¿Cómo puedo quedarme dormido lo más rápido posible?

Algunos pasos iniciales pueden ayudarte a quedarte dormido más rápido e incluir:

  • hábitos de sueño saludables, como apagar los dispositivos electrónicos
  • un entorno de sueño cómodo, fresco, tranquilo y oscuro
  • hábitos saludables durante el día, como hacer ejercicio y recibir suficiente luz solar

Si estos no funcionan, entonces cambiar tus hábitos diarios o probar algunos métodos de relajación podría ayudar.

Algunos de estos podrían incluir:

  • leer un libro antes de acostarte
  • no comer muchos carbohidratos 4 horas antes de acostarte
  • evitar la cafeína al menos 6 horas antes de acostarte
  • escribir en un diario por la noche
  • probar yoga, meditar o el método de respiración 4-7-8
  • usar aceites esenciales

Tener problemas para quedarse y mantenerse dormido no solo es frustrante, sino que podría afectar tu salud mental y física.

Algunas técnicas pueden ayudar a relajar y calmar tu mente antes de acostarte, lo que podría ayudarte a dormir mejor y tener más energía al día siguiente. Estas incluyen hacer ejercicio temprano en el día, leer un libro impreso, mantener tu habitación fresca, tomar un baño caliente y evitar las pantallas dentro de una hora antes de dormir.